Los alimentos que comemos, contienen nutrientes, es decir, sustancias que nos ayudan a realizar nuestras actividades diarias.
Estos son los principales nutrientes:
Los nutrientes están relacionados con la función que realizan en nuestro cuerpo.
Por eso los podemos clasificar en:
1.- Alimentos constructivos: contienen nutrientes que nos ayudan a desarrollar nuestro cuerpo, crecer y reparar los tejidos (huesos, músculos...). Las proteínas son el alimento que nuestras células necesitan para seguir creciendo. Estos alimentos son: la carne, el pescado, los huevos y los lácteos principalmente.
2.- Alimentos reguladores: contienen nutrientes que nos ayudan a estar
sanos y evitar endermedades. Algunos alimentos nos aportan vitaminas y minerales
que ayudan a que nuestros órganos funcionen bien y nos protegen de las
enfermedades. Estos alimentos son, principalmente, las frutas y las verduras.
3.- Alimentos energéticos: contienen nutrientes que nos ayudan atener
energía: hay dos tipos
de nutrientes que nos dan energía: las grasas y los hidratos de
carbono o carbohidratos. Los alimentos de este grupo son: aceite, mantequilla, pasta, arroz, pan, queso, chocolate, galletas, cereales...
Como ves, para tener una vida sana, necesitamos consumir todos los tipos de nutrientes porque los necesitamos para distintas funciones. Esto solo se consigue con una dieta variada y ¡no te olvides de hidratarte con agua!
Podemos clasificar los alimentos de muchas maneras.
Una forma de hacerlo es según su origen.
Según su origen, los alimentos puedes ser:
Animales: proceden de los animales como la carne, el pescado, los lácteos...
Vegetales: proceden de las plantas como las frutas, verduras y legumbres.
Minerales: proceden de la tierra, como la sal y el agua.
Observa estos ejemplos:
Repasa el origen de los alimentos con este juego 1 y juego 2.
También podemos clasificarlos según su elaboración:
Alimentos naturales o mínimamente procesados: alimentos tomados directamente de la naturaleza o transformados mínimamente para envasarlos o conservarlos. La leche, los huevos, la fruta y verdura, la carne y el pescado frescos, son ejemplos de alimentos naturales.
Alimentos procesados: cuando a los alimentos naturales, se les añade algún ingrediente culinario (aceite, sal, azúcar...) para mejorar su sabor o aumentar su tiempo de conservación. Es el caso del queso, las conservas de pescado o vegetales, yogures, embutidos...
Alimentos ultraprocesados: están elaborados principalmente con ingredientes artificiales y tienen un porcentaje mínimo de alimento natural. Los snacks, las chuches, la bollería industrial, los cereales, refrescos, helados, las croquetas, nuggets y patatas fritas congeladas... Este grupo de alimentos hay que evitarlo para cuidar nuestra salud.
Tenemos salud cuando nos sentimos bien, pero sentirse bien no es sólo no estar enfermo, sino que también tiene que ver con sentirse feliz y estar a gusto con nuestra familia y amigos.
Por eso la salud debe ser física, mental y social.
La salud y el bienestar son tan importantes que son el objetivo número 3 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, los ODS. Los ODS son objetivos que se han propuesto los gobiernos del mundo para que todos los países avancen y no se queden atrás. Son objetivos para dar oportunidades a todas las personas y que todos vivamos mejor.